78. Cómo definir el logotipo de mi marca

Qué pasos se ha de seguir en el diseño de logotipos para ajustarlos y adaptarlos a la imagen exacta que tu marca quiere trasmitir y tu público desea ver.

El diseño de logotipos es una especialidad profesional que debe realizarse desde unos profundos conocimientos de diseño gráfico y una integración perfecta dentro del branding de la empresa.

El logotipo es la imagen principal que te va a identificar como empresa y que identificará así mismo tus productos. Pero no solo es un identificador. Lo importante es que los logos para empresas hablan de ellas. Cuentan su historia y lo que deseas trasmitir.

Proceso del diseño de logos

​Veamos cómo se define tu logotipo.

Construir la idea en el diseño de logos

Lo primero que se ha de hacer para poder empezar a trabajar con una idea del logotipo de tu marca es analizar a fondo su actividad. No se trata solo de ver lo que produce y a qué mercado se dirige, sino saber cuál es su proyecto, lo que le motiva y qué sueños persigue.

Determinar estos aspectos diferenciadores es lo que va a permitir que la imagen que surja como definitiva goce de la exclusividad que la haga única, identificándose con el cien por cien del ente que representa y haciéndolo diferente a todos los demás.

Trasladar las ideas a diseños

Es muy frecuente que de esa tormenta de información todo conduzca a una idea que se define y concreta como la necesaria. Sin embargo, siempre es conveniente plantear alternativas posibles. Estas alternativas pueden ser radicales o presentar variantes sobre una misma idea.

Durante este proceso, los diseñadores trabajan diferentes técnicas en las que aplican sus conocimientos, manejando diferentes colores y tipografías adecuadas a lo que se desea comunicar.

La psicología del color es casi tan importante como el grafismo en sí, ya que los colores producen emociones y pueden provocar determinadas reacciones en el receptor. Así, el color naranja se asocia a ímpetu, el rojo a pasión o peligro, el verde a bienestar o el azul a nobleza.

Pero también tendremos que utilizar las formas y los colores con el objetivo de dirigirnos a un público determinado. Por ejemplo, si tu marca se dirige a niños o jóvenes, será imprescindible el acudir a colores llamativos y brillantes, mientras que si se dirige a un segmento de edad avanzada habrás de usar colores más suaves y relajantes, preferiblemente en tonos pastel.

Por otro lado, tenemos las tipografías. Aquí has de seleccionar o crear las letras y los tipos concretos que vas a utilizar. Sucede algo parecido al color. Hay infinidad de tipos de letra. Rectas, curvas, inclinadas, estilizadas o achatadas. El diseñador sabrá que tipo de letra es la que mejor se adapta a los valores y emociones que se desean trasmitir y cuál será mejor aceptada por tu público objetivo.

En definitiva, en todo este proceso se adapta el diseño a las ideas que se desean trasmitir y a la mejor forma de comunicarlas para que sean aceptadas con el mayor impacto posible.

El arte definitivo

Toda vez que elijas el diseño que consideras que mejor encaja con todos los aspectos de tu marca, has de proceder a realizar su desarrollo y composiciones definitivas.

El diseño ha de ser preparado para que se vea perfectamente en muy diferentes soportes y tamaños. Debe ser idéntico y trasmitir lo mismo en una valla publicitaria que en el anuncio de un diario, una tarjeta de visita, el membrete de una carta o una página web responsive.

Por eso es imprescindible que se presenten todos estos desarrollos desde un diseño de imagen vectorizada que es escalable perfectamente a cualquier tamaño sin perder nada de definición.

En definitiva, el diseño de logotipos para tus marcas supone un desarrollo altamente profesional del que depende todo el éxito de la comunicación de tu empresa.

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