La fotografía publicitaria. Una herramienta de marketing

la fotografía publicitariaLa fotografía publicitaria, ya sea fotografía corporativa o fotografía de producto, debe transmitir el valor necesario para despertar el interés del consumidor. La imagen hoy en día es imprescindible en todos los campos, y aún más como herramienta de marketing. El truco está en asociar una imagen a tu marca, de manera que se te identifique de forma rápida y atractiva.

La fotografía publicitaria: una imagen vale más que mil palabras

Sin duda la imagen capta nuestra atención. En este sentido, la fotografía publicitaria es clave para dar a conocer un producto o servicio. Estamos rodeados/as de fotografías publicitarias. En el autobús, en la calle, en los comercios, en los periódicos y revistas, vemos fotografías. Estas fotografías están ahí para captar nuestro interés.

El fotógrafo que trabaja en fotografía publicitaria, además de conocer bien la técnica, debe conocer el producto. Es decir, el fotógrafo ha de conocer la empresa y el producto. También el tipo de clientes a quien va dirigida la campaña. A partir de ahí, el fotógrafo trabajará en su estudio hasta conseguir la imagen definitiva que represente el mensaje que la empresa quiere transmitir.

El fotógrafo publicitario puede tomar fotos para carteles, folletos, revistas, catálogos, páginas web, blogs, etc. Los medios son diversos, pero la intención es la misma: llegar a captar la atención del cliente. Y para captar el interés del cliente, el fotógrafo ha de saber presentar las cualidades del producto de forma atractiva. Crear un impacto en el público potencial.

Para poder crear este impacto, la fotografía publicitaria se ha ido adaptando a los cambios sociales de forma general. Al mismo tiempo, se enfoca en el público concreto al que pretende llegar. En los últimos años, se ha descubierto que la mejor forma de despertar el interés de los clientes es apelar a sus emociones.

Hoy en día, reaccionamos más ante una fotografía con una importante carga emocional, que ante una fotografía técnicamente perfecta. De ahí, que el fotógrafo publicitario ha de saber introducir las emociones en sus fotografías. Ésta será la puerta por la que los clientes entrarán a interesarse por el producto.

El uso de las emociones para comercializar un producto, ¿a qué se debe? Principalmente a que es la mejor y más rápida forma de conectar con el cliente. Si consigues emocionar a un cliente, ya es tuyo. Si consigues crear campañas que mantengan vivo su interés, te lo ganas. Si lo sorprendas y le despiertas emociones, has conseguido tu objetivo.

A fin de cuentas los seres humanos respondemos a estímulos. Las reacciones que causan las emociones nos impulsan a hacer cosas. La reacción emocional ante una fotografía publicitaria incitará al cliente potencial a adquirir el producto. O a interesarse por la marca. Creará una apertura, una curiosidad, una aceptación del producto a priori, que de otra manera, no sería tan fácil de conseguir.

Por ello, la fotografía publicitaria hoy en día, ha de ser una fotografía emocional. Nos tiene que despertar las emociones, hacernos conectar con lo que vemos.

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